Felicidades, papá también por ti.
Hoy vienes aquí a compartir un deseo, una ilusión o un sueño de fantasías a cumplir. Pero antes de que hables de ellos, queremos hablarte a ti.
Porque sí, tú también eres padre.
Porque sí, tú también mereces un abrazo.
Porque sí, detrás de cada anuncio hay un hombre que se levanta cada día para dar lo mejor de sí, aunque a veces nadie lo vea.
Así que hoy, antes de pedir, te felicitamos.
Por tu entrega, por tu paciencia, por tu forma de querer a los tuyos, incluso, cuando no encuentras las palabras.
Gracias por ser padre.
Gracias por estar aquí.
Y gracias por seguir en la vida dando lo mejor de sí.
Feliz día, papá. Esto también va por ti.